Vuestros peques se hacen mayores y  os veis obligados (por motivos laborales) a llevarlos a la guardería?  Es ley de vida, necesita relacionarse con sus iguales, aprender, jugar…además será un trampolín perfecto para los próximos años en el colegio.

Ya llevan unas semanas  y siguen llorando haciendo que se te encoja el corazón porque parece que lo abandonas?

Tranquilos, todo se pasa…pero recuerda que cada niño tiene su ritmo.

Os dejamos unos consejos para ayudarlo en su periodo de adaptación y en el vuestro que también es muy duro:

-Evitar grandes cambios en el inicio de la guarde.

-Unos días antes hablar con vuestro hijo de lo divertido que va a ser la guardería y todo lo que va a hacer allí.

-Cuando lo llevéis debéis mostraros contentos. Si estamos preocupados, inseguros, nerviosos…nuestro hijo va a notar nuestro estado de ánimo y se lo vamos a trasmitir.

Despedirse de forma efusiva y rápida. Nunca aproveches que está distraído para irte. Verbaliza que volverás a buscarlo.

-Evitar el chantaje “papá y mamá se van a poner muy tristes si lloras”

-Dejarle llevar algún objeto de apego. Chupete, muñeco…

-Seguir un horario, para ir estableciendo rutinas.

-Preguntarle todos los días como le ha ido.

Recordad si ellos van contentos a la guardería vosotros también os encontrareis así.

Estos son algunos consejos. Contadnos que hacéis vosotros para sobrellevarlo.