Muchas mujeres piensan que durante el embarazo pueden comer lo que quieran y es totalmente lo contrario, es cuando más se tiene que cuidar la alimentación, ya que va a influir mucho en la formación y correcto desarrollo de nuestro bebé.

Verduras y frutas deben estar bien lavadas por el tema de pesticidas.

La Carne deberías evitarla cruda o poco cocida ya que tiene bacterias y salmonela. Y no se debe comer recalentada ya que puede contener Listeria.

Pescado, se debe evitar los  de mar y de gran tamaño, como el atún, debido a su alto contenido en mercurio. Cuando se consume mucha cantidad de mercurio puede influir en daños cerebrales en el bebé.

Tampoco debes comer pescado o marisco crudos. (Sushi)

Conservas en lata tienen mucho sodio y te hacen retener muchos líquidos.

Alimentos procesados también con alto nivel de sodio.

Azúcar, harinas refinadas disparan el nivel de insulina lo que puede llevar a una diabetes gestacional.

La leche y yogur no pasteurizado son peligrosos tanto para madre como hijo, incluyendo el queso.

Huevos poco cocinados.

Embutidos y fiambres

En cuanto a la cafeína no es recomendada más de una taza al día, puede inhibir el aumento del peso normal del niño.

Extremo cuidado con la contaminación cruzada (una tabla para las verduras, otra para las proteínas, limpiar muy bien los cuchillos…)

Sobre todo cuando tengas alguna duda de si puedes o no comer algún alimento consúltalo antes de comer algo que no debes.